El nuevo modelo de negocio puede resultar muy abstracto con altos riesgos, por ello cada vez más inversionistas  optar por diversificaciones colectivas de real estate. Un tema de tangiblidad: El problema con la inversión inicial en una startup es que, incluso cuando haya transparencia y el inversionista tenga toda la información que necesita, las ofertas aún son complejas y difíciles de entender. Esto responde a que se trata de un nuevo modelo de negocio o una oferta de producto que pueden ser muy abstractos y un desafío para evaluar. La tasa de fracaso esperado de una startup en el 75 por ciento -según un estudio de Harvard. Por el contrario, los bienes inmuebles son mucho más fáciles de entender por tratarse de activos tangibles y, además de eso, la mayoría de la gente ya ha realizado al menos una inversión en ellos, por lo menos la de su propia casa. Antes de que surgiera la idea de crowdfunding, invertir en propiedades suponía algunos inconvenientes:
  1. Acceso limitado: Comprar una propiedad para vivir puede ser sencillo ya que uno llama a una inmobiliaria y le brinda las opciones, pero cuando hablamos de locales comerciales siempre ha habido limitaciones para conocer sobre ellas. Para ello había que pertenecer a un grupo selecto que manejaba ese tipo de información
  2. Inconveniencia: aunque entender el valor de una inversión inmobiliaria comercial generalmente no es demasiado difícil, en realidad cerrar un trato es otra cuestión. En el entorno pre-online, los inversores tenían que confiar en un proceso totalmente fuera de línea (teléfono, correo electrónico e incluso correo postal).
  3. Altos montos de dinero: para entrar en una inversión comercial, uno debía contar con altos montos de dinero.
El crowdfunding ha eliminado las tres barreras Para empezar, el proceso es mucho más transparente y accesible, con inversiones mínimas de tan solo $ 10,000. Además, la Información está al alcance de un clic: con información detallada sobre la propiedad y videos, y términos de oferta. Si un acuerdo parece atractivo, los inversores pueden comprar en cuestión de minutos, no semanas, y pueden hacerlo con unos pocos clics.